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el mar ante el espejo

Bitácora absurda

EL JUGADOR

I

Mil.
Tus mil y mil más.
Paso.
Las veo.



II


Se detuvo en el puente, escuchando llegar sus propios pasos, y estuvo mirando correr el rio durante un tiempo. Hacía frio esa madrugada y se subió instintivamente el cuello de la americana, sabiendo que apenas le protegería. Las luces blandas que lanzaban las farolas le concedieron la compañía de cuatro sombras, pero él nunca se había sentido mas solo. Metió la mano en el bolsillo y sacó un pequeño revolver negro que lanzaba fugaces destellos brillantes en su coqueteo con las farolas. Lo cogió con su mano derecha, solo era zurdo para repartir las cartas, y se apuntó en la sien. Coloco el dedo en el gatillo y cerró los ojos. No sabe cuanto tiempo estuvo asi, tal vez solo fueran décimas de segundo, pero a él le pareció un momento eterno.

No.


Abrió la boca y metió el cañón del arma dentro de ella. Notaba el tacto frio del metal en los dientes. Le daba asco, pero aun asi, rodeo con la punta de la lengua el ánima de la pistola. Se sorprendió de hallar sus manos tan serenas, sin rastro de temblor.

III

La noche era larga.






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Comentarios

  1. ¿se mata o se juega la vida con el diablo?

    Comentario de morgaana hace 4 años y 53 meses


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